Adelgazar controlando la Insulina

La mayor concentración de eventos y comilonas acaba de terminar, y nuestro cuerpo lo nota, vaya si lo nota.
Los excesos alimentarios provocan sensación de malestar (estreñimiento, diarrea, empacho, cefaleas, hinchazón abdominal. Os dejamos las dos fases clave para compensar los excesos y recuperar la normalidad.

Hígado y páncreas son los órganos más afectados por la glotonería de los días festivos (alcohol, azúcares, proteínas) y a los que más hay que cuidar por medio de una adecuada elección de los alimentos y de las formas de cocinado.

La vuelta a la normalidad implica recuperar los buenos hábitos.

1º Fase Detoxificar

Infusiones:
Cardo Mariano: uno de los componentes imprescindibles cuando se desea hacer una cura de detoxificación. Su componente activo, la silimarina, tiene la función de proteger las células hepáticas y estimular su funcionamiento.
Menta y manzanilla, añadiendo un taponcito de aloe vera digestivo. Esta mezcla es especial y muy eficaz para tratar las afecciones digestivas.

Muesli o copos de avena, cocidos con una pizca de sal. La avena contiene betaglucanos, un tipo de fibra soluble, y avenasterol, un fitosterol. Ambos componentes en conjunto tienen capacidad de disminuir la absorción de colesterol en el intestino. Después de días de excesos, será probable que se hayan alterado los niveles de lípidos y azúcares, por lo que conviene recuperar rápido la normalidad y la buena salud. (Tomar en purés y cremas de verduras,  sopas con verduras en juliana).

Germinados. De soja, alfalfa, col, remolacha o brócoli. Las semillas o los granos germinados

estimulan los procesos digestivos: mejoran las digestiones, son un complemento útil para corregir el estreñimiento, reducir la hinchazón y los molestos gases. La clave está en añadir brotes o germinados a ensaladas, cremas, purés, sopas, en tortilla, vistosas y nutritivas guarniciones.
Verduras verdes (col, brócoli, puerros, apio, borraja, cardo, guisantes). Son verduras que, por sus propiedades nutricionales y funcionales, reconfortan al organismo, ya que ayudan en las labores de “aflojar” y descongestionar el aparato digestivo, estómago, intestinos, vesícula biliar e hígado. Las vitaminas y minerales que contienen así como su aportación a la circulación, la eliminación de retención de líquidos y la acción diurética las convierten en las verduras más beneficiosas para cumplir nuestro propósito.

También tenéis mezclas detoxificantes preparadas: Jarabes o capsulas concentradas de preparados a base de plantas depurativas (Bardana, Alcachofa, Diente de León, Rábano Negro…)

2º Fase ¿Cómo adelgazar controlando la insulina?

Lo primero decir que para todos aquellos que están de camino para apuntarse al gimnasio que sí, que hacer ejercicio o deporte ayuda a quemar calorías pero suele estar en torno a un 10-20% del total de calorías que gastamos cada día. El resto consumidas, son las calorías basales (calorías que necesita nuestro cuerpo para su funcionamiento normal).

Qué es lo que nos engorda?
La Insulina (Hormona producida por el páncreas, que se encarga de regular la cantidad de glucosa de la sangre.)
La labor de la insulina, además de bajar el azúcar y meterlo en las células tiene una función principal: Almacenar energía en forma de grasa.

Aunque el proceso es bastante complejo, podemos decir que sólo podemos quemar grasas como fuente de energía cuando la insulina se retira (pues la insulina inhibe la lipólisis).

¿Y que eleva la insulina?
Los carbohidratos (azucares). Más cuanto más refinado sean (zumos, refrescos, pan, bollería, etc.) y menos cuanto más lenta sea su absorción (verduras, legumbres y algunas frutas enteras, no sus zumos).

Las proteínas (mediante la gluconeogénesis hepática) también la elevan tardíamente, pero muchísimo menos que  los carbohidratos.

Las grasas son completamente neutras para la insulina. (Grasas saludables claro)
Vamos a pensar en las calorías ingeridas de los HC (azucares) como si fueran un  “plazo fijo” que metes al banco. De manera que de tus 200 kcal ingeridas con el pan, la mitad las gastas y la otra mitad te las guarda sin dejarte acceder a ellas, con lo que sólo has podido gastar la mitad (la otra mitad, a la tripa) y, al rato, tienes de nuevo hambre, porque la mitad de lo ingerido no lo puedes utilizar…

Cuándo se retira la insulina?
Cuando sólo ingerimos grasas… o en los periodos de ayuno entre comidas… o mientras dormimos (dormir adelgaza).

El ayuno intermitente, una gran solución

Además de muchos otros beneficios, el ayuno intermitente nos ayudará a quemar el exceso de equipaje ganado estas Navidades.
A más tiempo de ayuno, más tiempo sin insulina, más tiempo para quemar grasas.
Prueba a hacer ayunos intermitentes algún día de la semana de forma moderada, es decir, no comer durante 12 horas, 18 horas, 24 horas o incluso 48 horas.

Si quieres adelgazar échate a dormir no más tarde de las 11 (evita ver la tele hasta altas horas de la noche). Dormir más adelgaza más. ¿Has comprobado tu peso al levantarte y al acostarte?

Comer grasas y poco carbohidrato:
La otra opción para perder peso, además de los ayunos intermitentes, es tomar esos alimentos que no estimulan la insulina, principalmente las grasas saludables.
(NO Grasas Trans por supuesto). Huevos, aguacates, aceite de oliva, queso, carne, pescado, todo junto con una alta cantidad de verduras.