Beneficios de hidratarse con agua de mar

A finales de los años 80 se comprobó que cualquier carencia de sales minerales hace poco o nulamente asimilables las vitaminas. Empezó a estudiarse la posibilidad de incluir el agua de mar en nuestra alimentación, quedando patente que ésta permite la absorción natural de cualquier vitamina.

Los expertos han determinado que el agua de mar es el único nutriente de la naturaleza (además de la leche materna) que contiene todos los factores (orgánica, biodisponibles y alcalinos) imprescindibles para alcanzar y mantener una óptima salud. Tanto el agua potable como el suero fisiológico se quedarían cortos comparados con el valor nutritivo del agua de mar, que contiene todos los elementos minerales de la tabla periódica.

De esta forma, el agua de mar tiene acción curativa y preventiva contra las enfermedades: puede reparar el ADN, facilita la inmunidad y nutre el organismo. Asimismo, impide el desarrollo de bacterias patógenas, equilibra el pH y ayuda a que se asimilen los minerales.
Es decir: el agua marina es piógena, genera vida, y patogenicida, inactiva los gérmenes de procedencia terrestre.

Algunas de sus ventajas son: combate la acidez de estómago y la gastritis, combate infecciones de boca y el mal aliento, es el mejor dentífrico y colutorio, es excelente para calmar el apetito y en consecuencia para regular el  peso, revitaliza y remineraliza el organismo (indicada para osteoporosis, artritis, artrosis o dolores musculares crónicos), es muy buena para realizar entrenamientos deportivos intensos y combate la cistitis.