La Sal del Himalaya

Es una sal proveniente de la base de las montañas del Himalaya, en Nepal, donde existía un extenso océano. Conocida como “el oro blanco” por su contenido en iones de luz.

Hace más de 250 millones de años, la sal marina quedó cristalizada y acumulada en los yacimientos montañosos albergando en su composición orgánica una especial.

Podemos encontrar dos variedades de sal del Himalaya fina de mesa: sal blanca y sal rosada. Esta última toma un color rosado debido a su mayor contenido en hierro.

La sal cristalizada del Himalaya, contiene los 84 elementos que componen nuestro cuerpo en la proporción adecuada, mientras que la sal común refinada tan solo contiene dos elementos: sodio (Na) y cloro (Cl). Además tenemos que tener en cuenta la cantidad de conservantes que lleva la sal de mesa. De hecho la sal común ha sido considerada por algunas publicaciones como alimento toxico

Algunos de los beneficios de la sal rosa del Himalaya
Regulador del agua corporal.
Previene los calambres de nuestros músculos por su contenido en magnesio.
Actúa como hipnótico, por lo que es estupenda para mejorar y regular el sueño.
Previene la aparición de las varices porque mejora la circulación.
Equilibra el nivel de azúcar en sangre.
Equilibra la excesiva acidez de las células, en especial las del cerebro.
Buen preventivo en casos de sinusitis, mucosidad o flemas, asma, dolor de garganta y anginas (entre otros)

USOS

Baños
En la actualidad para los baños de sal se usan concentraciones que van del 1% hasta el 8%.
La duración del baño debe estar entre 10 y 20 minutos.
La temperatura del agua no debe ser superior a los 38°.
Si se aplican en casa, deben reducirse a dos por semana.
Después del baño, hay que taparse bien y reposar en la cama durante una hora.

Estos baños están recomendados para mejorar problemas cutáneos, articulares y reuma, aparte de poseer un efecto relajante, refrescante y renovador de la energía.