Tipos de Té y propiedades

El té  es una de las bebidas que más beneficios aporta al ser humano. Entre algunas de las propiedades que se le atribuyen -muchas de ellas comprobadas científicamente- se encuentran la de ser antioxidante.

Sabemos que según el tipo de fermentación, existe el té negro (fermentado), té rojo (semifermentados), y el té verde y té blanco (sin fermentar).

A continuación, os presentamos los diferentes tipos de té, y sus respectivas propiedades.

TÉ VERDE: pura salud al alcance de todos

Es un té rico en vitaminas A, B2, C, E y en minerales tan beneficiosos como el selenio. Su contenido en cafeína es moderado pues contiene menos que el té negro, y éste a su vez menos que el café. Varía en función de la variedad y procedencia del té, y también de la forma de preparación de la infusión. Este té tiene abundantes aceites aromáticos que le confieren su olor y sabor característicos.

Sus principales propiedades son: 

Es un poderoso antioxidante retrasando el proceso de envejecimiento.
Es depurativo (ayuda a eliminar líquidos) y muy digestivo. 
Por su alto contenido en taninos, puede ser un poco astringente.
Leve efecto termogénico que puede favorecer la quema de grasas.

Tipos de Té verde:

1) El Sencha (“té cocido”): es un té verde japonés que se fabrica sin triturar las hojas. Se diferencia del té verde chino en que se cuece al vapor durante medio minuto antes de que se enrollen y se sequen las hojas. Una vez pasado este proceso, las hojas se tuestan. El Sencha tiene un sabor un poco como a  algas pero con matices cremosos y puede resultar un poco más amargo que el té verde chino.

2) El Bancha: el té verde bancha consigue efectos remineralizantes y alcalinizantes muy importantes. De allí puede considerarse que esta infusión contiene cantidades interesantes de calcio (superior a los lácteos), fósforo y vitamina C, entre otros. Tiene un gran poder antiséptico. Por esta razón es muy bueno para tratar enfermedades periodontales y caries. Para un rápido alivio de estos males, es recomendable que hagas gárgaras de este té tibio, dos veces al día.

3) El Matcha: es un té verde que calma, relaja, mejora nuestro estado de ánimo, y ayuda en la concentración. Este té es rico en L-teanina, un aminoácido que promueve un estado de relajación y bienestar. Además, relaja sin dar somnolencia y da energía sin agotar. Puede contener hasta cinco veces más este aminoácido que los tés negros y verdes comunes.

Preparación:

El té verde tiene un bajo contenido en teína, y debe prepararse con agua que no esté “hirviendo”, ya que las hojas se cuecen y el té sale demasiado amargo.
Con el agua entre 75 – 85ºC y entre 2 y 3 minutos de reposo obtendremos una infusión muy aromática y reconfortante

TÉ NEGRO: el más popular

El té negro es uno de los más populares en todo el mundo. Y bien ganado se tiene su prestigio, debido a su sabor y propiedades. Las infusiones resultantes tienen un color ámbar, con cuerpo y sabor intensos. Se trata de la variedad más estimulante, ya que la oxidación favorece la liberación de la teína en la infusión. Además, las personas hipertensas deben tener cuidado, pues la cafeína o teína que se encuentra en el té negro, de ninguna manera es buena para esta condición. Por esta misma razón, es mejor evitarlo.

Sus principales propiedades son:

Posee antioxidantes.
Es saciante.
Bajo en calorías.
Bueno para el estómago.
Ayuda a bajar el hierro.
Gracias a su buena concentración de taninos, que son los que le otorgan un sabor amargo, es ideal su consumo para combatir la diarrea o la gastritis. 

Tipos de té negro:

1) El té Darjeeling: es un té negro de mayor calidad que el resto. Se suele calificar como el más fino de los tés y es el preferido de los amantes y conocedores del buen té. Se puede decir que es uno de los tés más prestigiosos del mundo.
2) El té English Breakfast (en español: desayuno inglés): es una combinación de té negro, usualmente descrito como robusto y/o rico, y suele ir bien con leche y azúcar, en un estilo tradicionalmente asociado con un sustancial desayuno inglés.

Preparación:

Dejar hervir, 4-5 minutos a temperatura de unos 95ºC

TÉ BLANCO: el elixir de la juventud

El té blanco está considerado como el más exquisito y refinado, ya que en vez de las hojas enteras, se recoge sólo los brotes más tiernos y más jóvenes que es donde se concentra toda la “energía” de la planta. Su fama se debe a su exquisito sabor y delicado aroma. Su alto precio en el mercado (es el té de precio más elevado) es debido a su producción artesanal ya que para un pequeño puñado de té hacen falta un buen número de brotes. El té blanco tiene las mismas propiedades que el té verde, aunque en muchas de ellas es más efectivo.

Sus principales propiedades son:

Es 3 veces más antioxidante que el té verde.
Contiene la mitad de teína que el té verde.
Tiene un efecto suavemente diurético.
Su fama de “elixir de la juventud” ya que es uno de los antioxidantes más potentes que nos ofrece la naturaleza.
Alto contenido en vitamina E y C.

Tipos de té blanco:

1) El Pai-Mu-Tan: es muy antioxidante. Como casi no tiene teína es tonificante sin tener en cuenta la parte excitante. Además, dado que no se oxida apenas en su proceso, mantiene todos los aminoácidos y antioxidante del té, entre ellos una sustancia muy importante que es la Teanina, que es positiva para los casos de ansiedad y estrés. Es el más recomendable para tratar los problemas de circulación y tensión.

Preparación:

Tiempo de infusión: 3 a 5 minutos

TÉ ROJO: te negro post-fermentado

El té rojo, es realmente un té verde que ha sido fermentado. El resultado es un té con un color más oscuro y un mayor contenido en teína. Además de ser bajo en ácidos tánicos, las personas con el estómago delicado la pueden beber sin problemas.

Sus principales propiedades son:

Dado su contenido en estatinas favorece el control de colesterol.
Aporta Gaba, que favorece mantener una presión arterial adecuada.
Ligeramente estimulante por la cafeína.
Antioxidante.
Digestivo.

Tipos de té rojo:

1) El Pu-Erh: Tiene un sabor muy característico, fuerte y terroso, y la infusión es de color rojizo oscuro. Se trata de un té postfermentado, ya que su proceso de fermentación difiere de aquel del té negro y requiere un largo proceso de maduración en bodegas que puede llegar a durar varios años. Es precisamente este peculiar proceso de fermentación lo que le otorga al té rojo su apreciado color, sabor y propiedades excepcionales que lo han hecho famoso en todo el mundo.

Preparación:

Colocar agua hirviendo en la tetera y dejar reposar el té pu-erh por unos instantes antes de consumirlo. Con 30 segundos bastará. Pero si queremos una infusión un poco más concentrada, podemos prolongar el reposo hasta 5 minutos. Se pueden usar las hojas de una infusión hasta diez veces, sin que se pierda el sabor y aroma.