Todo lo que necesitas saber sobre la copa menstrual

Quienes las prueban afirman que son más cómodas, es obvio que son más económicas y, sobre todo, son más respetuosas con el medio ambiente. La copa menstrual va ganando adeptas por momentos: solo en Aragón se han duplicado las ventas en un año, según datos del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Zaragoza.

Todavía muchas mujeres tienen algún reparo a la hora de usarla o no tienen claro cómo hacerlo y, por pudor o por miedo a quedar mal, no se atreven a preguntar. Aquí te contamos algunos beneficios que tiene este “nuevo” invento (¿sabías que la primera patente se remonta a principios del siglo XX? Incluso en el Museo de la Menstruación y Salud de la Mujer en Maryland en EEUU aseguran que ya existían rudimentarias copas menstruales desde 1867).

 

Es cómoda

Pese a que muchas puedan dudarlo, la copa menstrual no se mueve, no se nota y no se ve. Una vez colocada, la copa se adapta a las paredes vaginales y queda sujeta de manera firme. ¡Es 100% segura e invisible! Y por si tenías dudas, no impide llevar una vida normal: puedes hacer ejercicio, incluso deportes que requieran gran movilidad, y la copa no se mueve. ¡Ah! Y es compatible con el DIU y el anillo anticonceptivo.

Es buena para tu cuerpo

No lo dudes: la copa menstrual tiene muchas más ventajas en cuanto a la salud de tu zona íntima que cualquier otro producto de higiene femenina. En vez de absorber el flujo menstrual lo recoge, de manera que protege la flora vaginal. Además (¡y muy importante!) no contiene agentes blanqueadores ni materias químicas agresivas como lejía o cloro que, con el uso continuado, pueden alterar el ph de tus órganos genitales.

Es duradera

Su capacidad triplica la de un tampón (¡sí, créetelo!). Cada mujer es diferente y también lo es su flujo menstrual, por lo que cada una deberá ir comprobando la frecuencia con la que necesita vaciarla, dependiendo también del día del ciclo en el que se encuentre. Pero, de media, se puede utilizar hasta 12 horas seguidas. Esto significa que puedes olvidarte de llenar tu bolso con recambios o poner mil protecciones en el colchón, ya que puedes usarla también durante la noche.

Es higiénica

Algunas de las mujeres que más reticentes son a utilizarla sienten que es un producto un tanto “sucio”. Todo lo contrario: es muy higiénico y no huele a nada ni absorbe olores porque no está en contacto con el aire, a diferencia de la compresa que concentra la sangre en el exterior y que, una vez seca, puede desprender mal olor. Si la mantienes limpia (es importante que la esterilicemos cada mes y realicemos una limpieza a fondo sin usar productos agresivos), la copa puede durar como nueva hasta 10 años y nunca notarás (¡ni notarán!) nada.

Es respetuosa con el medio ambiente

De media, las mujeres tienen la menstruación 5 días cada mes, es decir, 60 días al año. Si, aproximadamente, se tiene el periodo durante 40 años, significa que durante toda su vida una mujer estará con la regla un total de 2.400 días (o lo que es lo mismo: 6 años, 8 meses y 2 semanas). De nuevo, de forma general, se usan unas 5 compresas o 6 tampones al día (o una combinación de ambos) y haciendo la cuenta obtenemos la alarmante cifra de que una mujer usa en toda su vida unas 12.000 compresas o 14.400 tampones. Y no solo eso: también hay que tener en cuenta todo el embalaje que estos productos traen. Todo unido, es una enorme cantidad de residuos -casi todos de difícil descomposición-, se calcula que más o menos son unos 170kg de desechos durante toda la vida de la mujer, los cuales como mínimo van a tardar 500 años en degradarse (¿te das cuenta de que la primera compresa o tampón fabricado en la historia todavía no ha desaparecido?).

Sólo los desechos de 30 mujeres podrían equivaler al peso promedio de un elefante africano de cinco toneladas.

Es económica

Con todos estos datos que te hemos proporcionado, ¿quieres hacer el cálculo de cuánto gastas cada mes en tampones, compresas y/o salvaslip? Dependiendo de la marca, una copa menstrual puede durar hasta 10 años si la cuidamos bien y su precio suele estar entre los 20 y los 30 euros. Es decir, con el precio actual de los productos de higiene femenina, su coste se amortiza en apenas 4 meses. Apunta: puedes ahorrarte hasta 600€ a lo largo de esos 10 años.

 

Para tener en cuenta…

Al principio, puede que no sepas cómo ponerla (seguramente no te acuerdes pero te pasaría lo mismo con los tampones cuando empezaste a utilizarlos). Asegúrate de doblarla un poco para que entre más fácilmente. Si en los primeros usos te cuesta un poquito retirarla, ¡no te preocupes! No se quedará ahí para siempre 😉 Como consejo: dale un pequeño pellizco a la silicona antes de tirar para que el aire acceda y la extracción se produzca con facilidad.

Cuando vayas a comprarla, recuerda que existen tallas. Si quieres aprender un poco más sobre las tallas te recomendamos este enlace.

Para las más sensibles a la sangre, se debe advertir que (de nuevo y sobre todo al principio, cuando tengamos poca práctica) es normal que al extraer la copa nos podamos manchar un poco las manos, sobre todo si no estamos en casa y hay que hacer más malabarismos en el baño. Recuerda: con paciencia y cuidado, los desastres son menores.

¡Si tienes dudas consúltanos en La Salud!