Energía y calma en equilibrio, las virtudes de una planta de nombre impronunciable

La Ashwagandha es una planta con una tradición milenario en la medicina Ayúrveda india.

 

En muchos casos, la comparan ya con el ginseng. De hecho, también se la conoce como ‘el ginseng indio’. Se trata de una planta que está causando auténtico furor entre los deportistas. ¿La razón? Sus impresionantes beneficios para el rendimiento físico.

 

El extracto de raíz de Ashwagandha se estandariza, obteniendo como referencia principal un grupo de moléculas denominadas witanólidos. Este principio activo tiene algunas características similares a los ginsenósidos del Panax Ginseng, pero con algún beneficio más, muy valorable.

 

La Ashwagandha siempre ha sido reconocida por su uso como tónico en caso de estrés o ansiedad; aunque también se utiliza como “un adaptógeno” es decir, un compuesto que modula nuestra respuesta a diferentes elementos que provocan estrés. Este efecto es posible mediante su actuación sobre el eje HHA (Hipofisiario-Hipotalámico-Adrenal), que constituye una parte esencial de nuestro sistema endocrino. La acción sobre el sistema nervioso central es progresiva y, al cabo de unos días de tratamiento, se puede apreciar una acción parecida al mediador nervioso GABA. Se han demostrado efectos positivos en la depresión y la ansiedad.

 

Otro beneficio muy interesante de esta planta adaptógena está relacionado con su capacidad para ayudarnos a conseguir un sueño reparador, debido a su contribución para relajar y recuperarnos del agotamiento causado por el estrés. Según el Ayurveda, cuando al cuerpo le falta energía, es cuando surgen los problemas para dormir. La cualidad más interesante de esta planta casi desconocida es su capacidad equilibrante: es capaz de generar energía y, al mismo tiempo, relajar nuestro organismo. Esta virtud la diferencia de otras plantas y la hace una opción muy interesante para muchas personas y adaptable a múltiples situaciones.

 

En la India, la Ashwagandha, también es considerada un refuerzo eficaz de la función reproductora y sexual masculina.

 

También debemos nombrar su efecto antioxidante (a causa de los witanólidos). Tiene efectos similares a la vitamina E, evitando la oxidación de los lípidos y resultando adecuados para la planificación de los tratamientos antiedad.

 

Por último, varios estudios han mostrado un aumento significativo en el recuento de células blancas de la sangre y otras medidas de fortalecimiento de la inmunidad. Este indicador puede significar que la Ashwagandha favorece a mantener nuestro sistema inmunológico dispuesto y saludable.

 

NOTA – Se ha observado que en un elevado número de personas que usan la Ashwagandha, han mejorar la habilidad para concentrarse y pensar.

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