¿Te sientan mal algunos suplementos de hierro?

El hierro es esencial para el correcto funcionamiento de nuestro organismo, dado que este mineral interviene en la formación de los glóbulos rojos, que son las unidades encargadas de llevar oxígeno a las células. Una disminución en la concentración de hemoglobina en la sangre tiene un impacto negativo en el rendimiento físico y mental, el sistema inmune y la susceptibilidad a las infecciones. En definitiva sí, el hierro nos da fuerzas,  y para iniciar “curso” ahora en septiembre son fundamentales.

¿Por qué se necesita tomar suplementos de hierro?

Varias son las razones por las que muchas personas necesitamos un aporte de hierro extra. Son las siguientes:

  • Quienes padecen anemias muy sintomáticas (con palidez y mareos).
  • Deportistas: en la práctica deportiva el hierro es igual a rendimiento físico. Con cada litro de sudor, se pierden entre 0,5 y 1,5 mg de hierro. Si la ingesta diaria recomendada es de alrededor de 11 mg, un deportista habría perdido una importante cantidad de hierro al finalizar su entrenamiento diario.
  • Mujeres con menstruaciones abundantes o afectadas por endometriosis.
  • Aquellos que pierden sangre por cualquier patología (varices esofágicas o cáncer de colon, principalmente).
  • Durante el embarazo la necesidad de hierro aumenta en un 100%. Este oligoelemento es importante para la formación de la sangre, el transporte de oxígeno entre la madre y el feto y el desarrollo del cerebro del no nacido.
  • El otro gran grupo son los vegetarianos muy estrictos, que pueden tener un déficit porque una de las principales fuentes es la carne.

¿Qué síntomas produce el déficit de hierro?

Anemia ferropénica leve, es decir, fatiga, palidez, dolor de cabeza, uñas y pelo frágiles, falta de concentración, ansiedad… entre otros síntomas.

Anemia ferropénica grave: ritmo cardiaco acelerado, síndrome de piernas inquietas o incluso falta de apetito.

 

Efectos secundarios de la ingesta de algunos hierros

Uno de los efectos secundarios más comunes de los suplementos de hierro (sulfato ferroso) son las molestias gastrointestinales. Como por ejemplo el  dolor de estómago, estreñimiento, náuseas y, aunque muy raramente, diarrea son los efectos que puede llegar a producir. Sin embargo existen formatos de hierro con un menor índice de efectos secundarios.

-Hierro con Lactoferrina: se ha observado que los suplementos de hierro que aportan lactoferrina, han demostrado tener menos efectos secundarios gastrointestinales.

-Productos líquidos  a base de combinaciones de hierro con otros nutrientes, como vitamina C, zumo de frutas, ácido fólico (otro nutriente esencial para la síntesis de glóbulos rojos) y vitamina B12 que han demostrado su eficacia para alcanzar los niveles adecuados de hierro en sangre sin demostrar los molestos efectos secundarios de otros formatos de hierro.

-Bisciglinato de hierro: al unir el hierro y el bisglicinato se obtiene un producto más suave para el estómago, capaz de ser tolerado hasta por los más sensibles. Estas cápsulas suelen provocar muy pocas molestias gastrointestinales y pueden ser utilizadas por personas a las que el ardor de estómago y el reflujo les impidan tomar  otros suplementos de hierro. Tampoco produce estreñimiento ni diarrea.

 

¿Cómo mejorar la absorción del hierro?

El hierro se absorbe mejor con el estómago vacío y debemos tener en cuenta, para que el cuerpo lo absorba bien, que este mineral también requiere un nivel de acidez muy alto, por eso seguro que has escuchado eso de tomar el hierro con un zumo de naranja o mandarina. La vitamina C de estos alimentos contribuye a que el hierro pase a su forma ferrosa, mejorando la incorporación del nutriente a las células del cuerpo.

Debemos evitar otras bebidas, en apariencia inocuas, como un café o un té, ya que contienen polifenoles, que también pueden frenar la absorción del hierro.

NO se debe tomar leche ni calcio al mismo tiempo que los suplementos de hierro. Es recomendable esperar al menos 2 horas después de ingerirlos antes de tomar suplementos de hierro. Los lácteos son uno de los principales inhibidores del hierro por su contenido en calcio y caseína.

Evitar o espacia la toma de medicamentos que reducen el ácido gástrico “Anti-ácidos” y que pueden afectar a la absorción de hierro. Estos medicamneto son: Omeprazol (sus similares) o l Ranitidina. La mejor opción sería tomarlos dos horas antes o cuatro horas después de la toma de antiácidos. ¡No podemos olvidar que el hierro se absorbe en medios ácidos!

 

¿Cuánto tiempo debo tomarlo?

Los niveles de hierro de la mayoría de las personas vuelven a la normalidad después de uno o dos meses suplementando con hierro. Podrías seguir tomando suplementos de hierro durante algunos meses más para aumentar las reservas de hierro del cuerpo en la médula ósea, aunque antes, debes consultarlo con tu médico.

Importante:

No debe superarse la dosis recomendada de este suplemento, ni tampoco el tiempo de tratamiento estipulado. De lo contrario, el hierro puede provocar una oxidación de los tejidos que se traduciría en daños a nuestro organismo.

Si tienes dudas de que “tipo” de hierro tomar para mejor si absorción desde Herboristería La Salud te asesoraremos sin problemas. Nuestro equipo tiene conocimientos y experiencia en la variedad de productos naturales que pueden encontrar en nuestra tienda.

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