JABÓN DE ALEPO: EL MÁS PURO DEL MUNDO

El jabón de Alepo empezó a fabricarse hace más de 2.000 años, en la ciudad que le dio nombre (Siria). Hasta entonces, los jabones que se conocían eran soluciones jabonosas líquidas, y fue en Alepo donde descubrieron el proceso de saponificación al añadir sosa cáustica a los aceites de oliva y de laurel.

En tiempos de las Cruzadas en la Edad Media se empezó a conocer por todo el Mediterráneo y se dice que es el precursor del Jabón de Marsella.

 

Composición

El auténtico jabón de Alepo, que es considerado el más puro de todos los jabones, se elabora exclusivamente a base de aceite de oliva, aceite de laurel, hidróxido de sodio y agua.

  • Aceite de Oliva (Olea europea): con propiedades suavizantes, hidratantes, antioxidantes y antienvejecimiento.
  • Aceite de Laurel (Laurus nobilis): con propiedades antiinflamatorias, antisépticas y antioxidantes. Ayuda a equilibrar las pieles grasas. Aporta aroma al jabón.
  • Hidróxido de Sodio (NaOH): también llamado sosa cáustica o soda cáustica. Es necesario para la saponificación. Se obtiene de la planta ‘Salsola Kali’, planta de cristal (por su gran concentración en sodio también se utiliza para hacer cristal). En Aragón, le llamamos planta “capitana” o de la Sal marina (Cloruro de Sodio).
  • Agua (H2O): agua pura de manantial.

El jabón de Alepo no contiene ningún colorante, perfume o fragancias sintéticas y tampoco aditivos químicos. Además, no debemos olvidar que es un jabón 100% biodegradable.

 

Propiedades

Es rico en vitaminas A, E, C y P y minerales como el azufre, calcio, magnesio, fósforo o hierro. Produce una espuma densa, cremosa, y gracias a sus componentes es hipoalergénico y recomendado para todo tipo de pieles.

Es muy hidratante, suaviza y nutre todo el cuerpo, incluso las zonas más delicadas como el rostro. Recomendado especialmente para aquellas personas con tendencia alérgica, con problemas de psoriasis o descamativas, acnéicas y sensible.

También puede usarse para el cuidado del cabello, en especial el graso ya que regula la cantidad de caspa. Además, nutre en profundidad y proporciona brillo y volumen a la melena.

Debido a sus propiedades desinfectante, antiinflamatoria, cicatrizante, antioxidante y antienvejecimiento, podemos deducir que es un producto idóneo para el afeitado. Mezclado con un poco de agua proporciona una aromatizada espuma de efecto balsámico ideal para afeitarse.

 

Concentraciones y aplicaciones

El porcentaje de cada jabón viene dado por la cantidad de aceite de laurel que contiene. Para la higiene diaria de toda la familia se aconseja un jabón de Alepo de baja concentración.

Un jabón de Alepo de hasta un 15-20 % se puede usar para la higiene diaria de la piel de todo el cuerpo. A partir del 20%, es decir, con más concentración de aceite de laurel, está considerado como un jabón tratante.

Por ejemplo un jabón de Alepo a partir del 30% sería adecuado para tratar un problema específico como el acné, la piel grasa, o cualquier otra alteración cutánea.

Emplear en una piel seca un jabón de Alepo al 50% sería inadecuado. La resecaría demasiado.

Para la higiene íntima y de los bebés se recomienda una concentración baja, 6%, 8%, 12%.

 

Related posts